De que se trata la vida del hombre que se comunica con palabras, en un suspiro lo que construye lo derriba sin pensar, pero es lo que dice o lo que calla que define sus actos o condena sus decisiones.
Atesorar el silencio a veces mejor que perturbar el aire, lastimar y herir con puñal invisible acompañado de ideas, resulta hasta más culpable que disparar con metal y acero.
Pensar en tu mirada que condena y reclama, hablar con sutiles tonos que enloquecen de forma calmada.
He aquí el que habla sin pensar, culpable siempre hundido por sus pensamientos y por atrevimiento de dejarlos salir, cual es el camino de los que dicen sin meditar de los que hieren sin contemplar sus errores y ahora arrepentidos se pierden en la desesperación.